lunes, 29 de septiembre de 2014

El primer habanero en la Guerra de Independencia

Luis Ayestarán Moliner
Luis Ayestarán Moliner es reconocido por la historia como el primer habanero en incorporarse a la gesta libertadora iniciada por Carlos Manuel de Céspedes el 10 de octubre de 1868.



Apenas 40 días después del Grito de Yara, Ayestarán se involucró en el movimiento independentista, pero solo a mediados de diciembre y después de muchos contratiempos, logró ingresar a la manigua redentora en el ingenio Cafetal, cerca de Nuevitas, en la provincia de Camagüey.

Este patriota insigne del habanero municipio Cerro nació en la capital cubana el 16 de abril de 1846, por lo que al empuñar el machete para luchar contra la metrópoli ibérica apenas había rebasado los 22 años de edad. Estudió en el colegio El Salvador y se graduó de abogado en la Universidad de La Habana.

En marzo de 1869 integró la comisión creada por los camagüeyanos para entrevistarse con los mambises de Las Villas, en lo que se conoce como la Reunión de Tínima, con el propósito de acordar el tipo de gobierno que debía instaurarse en la República en Armas, previendo una supuesta dictadura de Carlos Manuel de Céspedes.

Alrededor de esa fecha fue elegido por la Asamblea Constituyente de Guáimaro como miembro de la Cámara de Representantes.

El julio de 1870 viajó a Estados Unidos, desde donde regresó un mes después en una expedición que transportaba un importante alijo de armas y municiones para los insurrectos.

El día 14 de agosto, ante la inminencia de ser abordados por un buque de guerra español lanzaron al mar los pertrechos y lograron desembarcar en Cayo Arenoso, un islote ubicado entre Cayo Romano y la costa norte de Camagüey. Ayestarán más tarde logró internarse en ese cayo, donde fue hecho prisionero cuatro días más tarde.

Trasladado a La Habana fue sometido a juicio el 23 de septiembre y condenado a muerte por garrote vil, sentencia que se ejecutó al día siguiente en las faldas del Castillo del Príncipe.

Como mambí participó en 23 combates, siendo el más importante el de Minas de Juan Rodríguez, en Guáimaro, ocurrido el primero de enero de 1870 bajo las órdenes del Mayor General Ignacio Agramonte.
Por su destacada participación en la contienda alcanzó el grado de Coronel.

En su honor, el 12 de diciembre de 1904, el Ayuntamiento de La Habana le dio el nombre de Ayesterán a la calzada que se extiende desde la Avenida Salvador Allende (entonces Carlos III) hasta la Avenida de Boyeros, en el actual municipio del Cerro.